Y ya pasaron 5 años…

Hola Ailu, ya pasaron 5 años… Me acuerdo que unos políticos de escasa ética y moral, jugando al papel de dictadores, decidieron que salir a la calle era sinónimo de muerte. Ni vos ni yo sabíamos lo que iba a pasar. Se decía que el mundo iba a cambiar y un montón de estupideces. La historia, irremediablemente, los juzga y los juzgará como lo que fueron.

Y un día, como hoy, decidimos “luchar contra el sistema”. Salimos a la calle, con nuestra única arma, un monopatín. Un plaza desierta, y nosotros haciendo lo que siempre hacíamos, jugar. Un patrullero y sus sirenas, a la par, te hizo asustar y me abrazastes. Nos dicen que si no nos íbamos me iban a hacer un acta. Nos fuimos, como quien no entiende esta injusticia.

Los días siguientes fueron más o menos igual. Sabíamos que el patrullero pasaba a determinada hora y salíamos después. Hasta que un día dejaste de tener miedo. El patrullero, la sirena, y vos y tu arma más poderosa, el monopatín, con total conocimiento del lugar, te ibas tranquila para el otro lado de la plaza. Los policías, y el mismo hartazgo que teníamos nosotros. Días después aparecían más chicos, algunos con armas de destrucción masivas como bicicletas, y también perdían el miedo.

Y hoy estamos acá, nuevamente rehenes del sistema. Buscando alguna respuesta que nunca se puede encontrar, intentando recuperar por lo menos algo de todo ese amor. Lamento mucho que seas, como otros chicos, un número más en un expediente, lamento mucho tengas que recorrer esos lugares fríos y sin amor. Pasillos donde no existe nada más que tristeza y desolación.

Me duele mucho verte llorar. Porque siempre fuiste fuerte y valiente. Porque en todo momento quisiste que las cosas vayan mejor. Porque nunca llorabas, sabías que si pasaba no ibas a poder ayudarnos. Me duele mucho que hayas tenido que vivir toda esa locura. Y lo sé, estás enojada, estás dolida, te entiendo.

Uno de esos últimos días, en el último en lo que fue nuestra casa, me abrazaste y me dijiste que todo iba a estar bien. Traté de contarte un cuento, como siempre, y me lo terminaste contando vos. En este tiempo nunca comprendí como con tan solo 5 años actuaste como si fueras una nena más grande. Recuerdo al otro día te di un abrazo, y recorrí las mismas cuadras que caminabamos los dos. Me mirabas desde la ventana, como quien no entiende lo que pasa. Que tristeza.

Quiero agradecerte, Ailu, por tu valentía, por haber sido una guerrera por tanto tiempo. Porque vos también luchaste hasta más no poder. Por haberme cuidado cuando tuviste que cuidarme. Por entenderme. Por los abrazos, por las risas y por hacerme el papá más feliz de este mundo.

Y por el momento que logres perdonarme. Por leer mis cartas, recibir mis regalos. Por saber que si te escribo, es porque te quiero. Y porque voy a seguir luchando.

Es el quinto día del padre sin un abrazo tuyo. Y me cuesta mucho, porque a veces quiero recuperar a esa nena de hace 5 años, llena de sonrisas y amor, pero también con dolor. Y hoy me encuentro con una nena distinta, grande, pero que expone todo el dolor que no exponía hace unos años. Tengo la difícil tarea de que vuelvas a confiar en mí. Pero seguiré, hasta el día que solo queden sonrisas y amor. Porque volveremos a construir desde el amor.

Tu papá que (también) te quiere y extraña.

Pd: Como se que te gusta la música, quiero dedicarte un tema. Espero que te guste.

Dejá un comentario